“Mi trabajo artístico es pura emoción, es como tener el pecho abierto. Se me ha vuelto una necesidad tan grande como lo es respirar.

Obedece a una fuerza que se manifiesta, es el impulso motor que nos envuelve a todos, la conciencia expandida, la vida.

Es una necesidad que atraviesa cualquier contención y se derrama, rompe con todas las barreras que le impone la razón y brota por mis poros, lo respiro y me envuelve. Está dentro y fuera de mí. No sólo en mi corazón, se genera en todos mis órganos, es visceral, está en mi garganta y lo siento cosquilleando en mis palmas. Me habla de los ciclos y de la permanencia. De la existencia más allá de cualquier otra cosa.

Mi profesión y la docencia han venido a rescatarme de un mundo material y despiadado. Son mi conexión con la tierra y mi ascenso al cielo. Son la búsqueda eterna. Sin principio y sin fin. Amor, puro amor..”

 

Laura Rivolta, artista plástica, docente.